Hoy se dió a conocer en el diario La Capital un informe del Observatorio de Desarrollo Regional de la Fundación Bolsa de Comercio de Mar del Plata. En él se destaca un dato que lamentablemente no sorprende: la tasa de desempleo en General Pueyrredón es superior al promedio del país y alcanza el 8,7% . Si tenemos en cuenta que en el último trimestre de 2007 la ciudad contaba con una tasa de desempleo mayor al 10%, siendo la única ciudad con un índice de desempleo de dos dígitos se ha visto incrementado pero sin llegar al preocupante 18,1% del 2006.
Es interesante tener en cuenta que son varios los informes que coinciden en que la actividad económica general de la ciudad ha empeorado si la comparamos con el 2008. Desde ya son múltiples los factores que impactan en estos resultados y sin lugar a dudas, la epidemia de la gripe A N1 H1 contribuirá negativamente en el análisis del próximo trimestre.
La pregunta que seguramente ronda la cabeza de la mayoría es como encarar esta segunda mitad del año. En el caso de no tener trabajo o estar en condiciones laborales precarias recomiendo tranquilidad y evitar que la ansiedad les juegue una mala pasada. Se dice que en los momentos difíciles se debe atravesar la tormenta con la mayor calma posible. Soy conciente que esta declaración puede sonar a frase extraida de libro de auto ayuda. Sin embargo, en función de mi propia experiencia les recomiendo manejarse con cierta frialdad de modo tal de no dejarse arrastrar en una innecesaria carrera a ninguna parte.
Una opción es asociarse, unirse a otras personas que también están decididas a hacerse un lugar en el mercado laboral o profesional. Muchas veces da miedo asociarse a otros por diferentes causas, especialmente desconfianza. Tal com lo plantea el Lic. Victor Kertesz en un artículo publicado recientemente en Emprendedores News, la asociatividad es uno de los pilares de la actividad emprendedora, entendiendo la asociatividad no solo por su significado legal- societario, sino principalmente por aspectos actitudinales y culturales.
Quizás la clave pase por permitirnos encontrar un espacio en el cual nos sintamos representados, incluidos y para ello sea necesario dejar de lado los índices, indicadores y estudios. Aunque convivamos con tasas de desempleo de uno o dos dígitos la vida diaria nos exige hacernos cargo de nuestro destino. Busquemos, investiguemos y estemos permeables a la posibilidad de sumar con otros para restar desilusión y desesperación.
Hay diferentes motivaciones para empezar un negocio por nuestra cuenta. Pero sin duda empezar a trabajar por cuenta propia entre los 40 y 50 años es una buena oportunidad.
Según lo publicado por el portal español Expansión y Empleo, el consultor Paco Alvarez, de la Fundación Incyde de las Cámaras de Comercio de España sostiene que las personas que con 50 años deciden montar un negocio son emprendedores forzados. "Por una parte, nos encontramos con el lado negativo, que es la persona a la que despiden y tiene que empezar de cero y reconvertirse. Y por otra parte está lo positivo, lo que se llama management by out (MBO), es decir, personas que se van de su empresa porque no están a gusto o porque la compañía fracasa, y deciden crear un negocio similar al que estaban empleados".
Con solo leer los avisos clasificados nos damos cuenta que hay una cultura que propicia la exclusión de las empresas de más de 40 años. ¿Cuál es la razón que nos lleva a diferenciar a una persona por su edad si están calificadas para hacer el mismo trabajo?. En este sentido se levantan muchas voces , lo que es indudable es que si se siguen manteniendo las tendencias registradas los adultos que superan los 45 años pasarán a ser uno de los grupos más expuestos al flagelo de la pobreza y la exclusión social.
La realidad en nuestro país es que los mayores de 45 años que se encuentran desocupados tienen muchas dificultades para volver a insertarse en el mercado laboral en relación de dependencia y no en todos los casos pueden iniciar su propia actividad laboral de manera sencilla.Vale la pena seguir los consejos que propone Arantxa Jimenez, Directora de la Fundación Adecco, donde cuentan con una serie de programas dirigidos a ayudar a los mayores de 45 años a buscar empleo.
En Argentina la opinión de expertos y de quienes están inmersos en esta situación estuvo claramente reflejada en la nota del pasado mes de diciembre publicada en Infobae: ¿Se hace más difícil conseguir trabajo después de los 45 años?. Lo que preocupa es apenas el 11% de los empleadores de la Argentina pone en práctica estrategias para tomar trabajadores mayores de 50 años, de acuerdo a un informe de la consultora Manpower.
Entonces, si no hay oportunidades de ser incorporado al mercado laboral, si además es difícil acceder a financiación para iniciar un propio negocio o emprendimiento a determinada edad, mi pregunta es: ¿Cómo se pretende dar respuesta a esta problemática?. Hubo algunos intentos, al menos en la ciudad de Buenos Aires, pero el estado y las empresas, en su mayoría, están en otro tema. Ah!, me olvidaba que también tenemos este problema de desempleo con los que son "demasiado jóvenes"... Evidentemente el tema de la edad es casi siempre un escollo. Por mucho o por poco.
