
Las prácticas laborales en empresas se han convertido en una muy buena opción y una primera experiencia vinculada con la realidad laboral para muchos estudiantes. Es innegable que muchas veces los estudiantes terminan su carrera empapados de teoría y desnudos en la práctica. Para suplir la carencia de experiencia laboral cada día más universidades y centros de Formación Profesional han empezado a incluir las prácticas en sus planes de estudios como una asignatura obligatoriay/ o voluntaria.
Es bien sabido lo arduo y largo que puede resultar conseguir el primer empleo, por ello es recomendable pasar por una experiencia de práctica profesional antes de que llegue el momento de la graduación, ya que esa instancia es sumamente motivadora pero también puede resultar frustrante cuando se sale a buscar trabajo y se transforma en una tarea más difícil que la esperada.
Poder poner en acto todos aquellos contenidos y conocimientos que se adquieren durante el cursado de la carrera es sumamente enriquecedor porque obliga a los practicantes a desarrollar nuevas habilidades y competencias y los ubica en contextos más próximos al mercado laboral en el que en el futuro deberán ingresar. Una opción ideal es aprovechar los meses de vacaciones para vivir esta experiencia formativa
Recientemente en Madrid se publicó un estudio elaborado por la Cámara de Comercio y la Fundación Universidad-Empresa, donde el 95% de la empresas madrileñas considera fundamental que el universitario realice prácticas para facilitar su inserción en el mercado laboral. Sin dudas esta es una modalidad sumamente habitual en otros países, especialmente en Estados Unidos, donde cualquier estudiante se esfuerza y preocupa por asegurarse la realización de prácticas en los lugares más valorados o considerados referentes en el campo de estudio o profesión de su especialidad. Pero no solo los estudiantes tienen otro interés por las prácticas sino que las empresas cuentan con sólidos y completos programas.
Es importante aclarar que hay varias diferencias entre la modalidad de pasantías y prácticas profesionales. Las pasantías son rentadas mientras las prácticas no necesariamente y la carga horaria y el plazo durante el cual el alumno realiza su experiencia es inferior en las prácticas profesionales. Por último, en su mayoría las prácticas profesionales forman parte de una asignatura o son requisito obligatorio para aprobar la cursada de alguna materia.
Más allá de estas diferencias, en lo personal hubiera agradecido que existiesen estas posibilidades cuando estudié ya que la transición hubiera sido más sencilla y seguramente hubiera emprendido la búsqueda de mi primer empleo con mayor seguridad y confianza.

Todos tenemos un potencial creativo, un talento. El mundialmente reconocido Tom Peters sostiene que el talento se ha convertido en la base de la productividad de la empresa.
El talento creativo lo tienen las personas y éstas lo aportan a la organización siempre y cuando lo deseen, según su motivación e involucración con el proyecto de empresa. Y puede desaparecer cuando las personas sienten que su desarrollo profesional o personal no es el más adecuado, y provoca una alta rotación de profesionales con talento como se ve claramente en algunas organizaciones.
Cada día se habla más de la Gestión del Talento humano en las empresas. Consiste en un enfoque estratégico cuyo objetivo es obtener la máxima creación de valor para el accionista, el cliente, el profesional y la sociedad. Es la capacidad de las empresas para atraer, motivar, fidelizar y desarrollar a los profesionales más competentes, más capaces, más comprometidos y sobre todo de su capacidad para convertir el talento individual, a través de un proyecto ilusionante, en Talento Organizativo. Se lleva a cabo a través de un conjunto de acciones dirigidas a disponer en todo momento del nivel de capacidades, compromisos y actuación en la obtención de los resultados necesarios para ser competitivo en el entorno actual y futuro. Evidentemente esto va mucho más allá de la contratación o formación de un talento individual.
El especialista Richard Florida sostuvo hace unas semanas que las empresas, ahora más que nunca, deben dejar hacer a sus empleados lo que más les gusta para que sean más felices y desarrollen su talento. También hizo referencia al sistema educativo al decir que no favorece la creatividad de las personas, afirmando que el verdadero aprendizaje está ahora mismo afuera y no dentro de las escuelas. Ken Robinson, especialista en el desarrollo de la creatividad, innovación y recursos humanos, concuerda con esto último y agrega que las instituciones educativas más que contribuir al talento, lo ahogan y marginan. Tanto Florida como Robinson participaron del Primer Foro Mundial sobre el Talento "Agora Talentia" que se llevó a cabo en Navarra, España en febrero.
Dado que trabajo en educación y teniendo en cuenta las diversas opiniones de expertos y especialistas creo que llegó el momento de hacer una autocrítica y analizar qué estamos haciendo en las instituciones educativas para promover y desarrollar el talento en los estudiantes. Si las empresas hablan desde hace un tiempo de la gestión del talento ¿por qué en las universidades argentinas hay tan pocos programas que estimulen el talento y la creatividad?. No me atrevo a preguntar si existen políticas públicas que alienten y promuevan el desarrollo del talento y la creatividad. Lamentablemente temo que la respuesta no es muy alentadora.

Hace pocos días fue noticia la decisión del empresario francés Michael Patrick Lutun, radicado en Barcelona, que eligió publicar su CV en E Bay con el objetivo de recibir ofertas laborales.
Hasta ahí todo fue original y bastante polémico, si pensamos que en realidad los sitios de subastas no han sido pensados para este tipo de ofertas.
Lo extraño es que en el día de ayer la empresa E Bay decidió retirar este aviso de su portal alegando que no se respetaban las condiciones de uso.
Lutun, sin trabajo desde noviembre pasado, decidió subastar sus servicios para abrir un nuevo canal para encontrar trabajo, cansado de entrevistas y el envío de currículos a empresas y el uso de las tradicionales oficinas de empleo o portales especializados en búsquedas ejecutivas.
Sostuvo que también buscaba denunciar la situación de los desempleados, a la vez que distinguirse del resto de los casi 3,5 millones de desempleados que actualmente hay en España.
Lutun también inició un blog titulado Directivo en Subasta en el cual explica el por qué de su decisión.
Si bien todavía no ha logrado su objetivo es innegable que ha dado muestras de creatividad, iniciativa y tesón, asumiendo riesgos tales como convertirse en objeto de discusión y opinión por parte de muchos.
Hace unos días tuve una charla con alguien que me hablaba sobre las bondades del trabajo en equipo. Estas son indiscutibles, sin embargo no todas las personas sirven para trabajar en equipo, e incluso no todos los jefes están preparados o saben como fomentar el trabajo en equipo.
Dar órdenes y esperar que el equipo de trabajo las siga no significa precisamente estimular este estilo de trabajo. Para que haya un equipo tiene que haber comunicación, y en función de mi experiencia me atrevería a decir que es lo más difícil de lograr.
En un artículo publicado recientemente en rrhhmagazine.com, Juan Martinez, abogado especializado en Recursos Humanos, afirma que: "No todas las personas valen para ocupar puestos de responsabilidad que conlleven gestionar equipos. Hay que tener en cuenta muchas variables para elegir a las personas adecuadas. El hecho de que anteriormente desempeñasen otros puesos de forma extraordinaria no es garantía de éxito."
Indefectiblemente quien lidere equipos de trabajo deberá tener capacidad para motivar y para delegar autoridad. Este último punto es uno de los más difíciles de lograr. Generalmente los líderes de equipos tienen cierta tendencia a centralizar la información. Esto no estaría mal si se "deja hacer" a quienes trabajan dentro del equipo.
Hablar el mismo idioma que los integrantes del equipo, comprender su situación personal, su vida, conocer sus intereses, ayudar a conocer sus potencialidades para que puedan lograr su crecimiento y desarrollo, ser colaborativo y coherente entre las acciones y lo que se pregona son algunos de los puntos más mencionados cuando se trata de definir al líder ideal.
El líder es quien debe generar cambios en el equipo. Si seguimos esta línea y pensamos en nuestros líderes a nivel país es posible que nos demos cuenta que les falta mucho para acercarse a esta definición de líder que mencionamos anteriormente. La pregunta sería ¿qué podemos hacer nosotros como "equipo" para que nuestra realidad cambie si nuestros líderes ni siquiera la registran?

Después de un necesitado y casi obligado corte de varias semanas retorno por acá. Pasó de todo...
El mundo está realmente complicado. Diariamente nos enteramos de los miles de empleos que se pierden debido a la crisis económica y financiera que está afectando no solo a Estados Unidos sino a cada vez más países. Obama ya asumió, eso sí, que no se esperen milagros en solo tres meses. Realmente le está tocando una situación más que crítica y muchos han puesto sus esperanzas en él. Ojalá la sociedad norteamericana lo acompañe.
Por acá la realidad no es mucho más alentadora. Estamos en plena temporada de verano. Diríamos que por lo que se escucha o se lee en los diarios, no ha sido muy buena, sino más bien todo lo contrario. Esto es una mala señal para una ciudad como Mar del Plata, que aunque sostenga que no quiere depender de la temporada, se declame y se recite que somos una ciudad con actividad económica lo suficientemente importante como para no estar atados al verano, no pareciera ser la verdadera situación. Al menos esa es la sensación de algunos: si el verano no es bueno, el año será difícil. Creo que habrá que esperar la llegada de julio y agosto. Ahí podremos confirmar o no esto que se escucha en la calle y sabremos si concuerda con lo que se afirma desde distintos organismos como por ejemplo el Emtur
Entre todo esto surgieron algunas novedades como la nueva ley de pasantías, la cual replantea esta modalidad tan utilizada en nuestro mercado. Y por qué no reconocerlo muchas veces mal utilizado como forma de acceder a jóvenes en pleno proceso de fomación, con ganas de aprender sin que esto implicara un gran costo para la empresa.
Todo esto nos obligará a mirar hacia adelante con cautela pero con esperanzas porque seguramente las empresas estarán un poco más alertas y expectantes antes de decidir la incorporación de estudiantes.
Por lo pronto, yo "retomo" este espacio el cual extrañé. Espero que ustedes también sigan conmigo en esta nueva etapa. Pero para evitar agobiarnos mejor volvamos de a poco...

Estamos inmersos en una gran crisis financiera que afectará a todos los países, de una u otra manera. De hecho, en el blog de empleo de Universia leí que días pasados dos frigoríficos uruguayos suspendieron a más de la mitad de su plantilla. Aquí en Argentina, la industria automotriz suspendió a más de 2000 empleados. Si a esto le sumamos la desaparición de la AFJP y la crisis en las instituciones financieras y bancarias seguramente el número crecería de manera exponencial.Y esto recién empieza...
Es cierto que cuesta mucho que se generen nuevos puestos de trabajo y que quienes tienen un empleo tratan de cuidarlo porque saben que las ofertas laborales interesantes más que escasear empiezan a desaparecer. Sin embargo, dentro de este contexto tan poco alentador también se producen muchos cambios y oportunidades que hay que estar dispuestos a asumir.
Pensando en quienes están iniciando su vida laboral, hay varias recomendaciones, entre ellas se encuentran las que proponen en Por fin es lunes. Yo a estas agregaría algunas cosas más que seguramente funcionen como un paraguas bajo el cual atravesar la tormenta:
- no dejarse ganar por el mal ánimo que muchos tienen y que lamentablemente contagia
- no desviarse de los obejtivos que se trazaron
- apostar al futuro y seguir capacitándose en aquello que realmente nos a potenciar como profesionales y personas
- rodearse de afectos y consultar a personas que hayan atravesado períodos de crisis de manera exitosa
- ayudar sin egoismos a quienes estén cerca nuestro y pasen por dificultades emocionales, económicas y laborales
- preparase para el momento del despegue y de la reactivación
La pasión en el trabajo es algo que contagia. Definitivamente aquel que da un 120% de su energía, que está atento a las oportu
nidades, que aporta constructivamente, que trabaja siempre en equipo y que nunca se olvida de compartir los logros es digno de destacar.
No es habitual toparse con estos apasionados. Muchas veces, erróneamente, son tildados de naif, de figurones o hasta de tener demasiado puesta la camiseta de la empresa. Acá está el problema: confundir compromiso y motivación con satisfacción con el trabajo. En este sentido creo que está claro que el nivel de satisfacción, el hecho de sentirse reconocido, de estar conforme con las condiciones laborales, suma y ayuda nivel general de apasionamiento ( si se me permite usar este término). Nunca voy a olvidar a un compañero mío de trabajo que tenía una oficina fea, con poca ventilación y espacio. No era el gerente mejor remunerado y tenía que pelear mucho los ascensos y mejoras suyas y de su equipo. Pero era quien siempre ayudaba para que todos pudieran tener su minuto de gloria, alentaba y enseñaba a los que recién ingresaban a la compañía. Era el compañero ideal porque esto lo acompañaba de un gran conocimiento, experiencia y generosidad.
La capacidad de convertir lo ordinario en extraordinario, tal como afirma Mark Sanborn, en su libro El Factor Fred, es lo que evidentemente lo diferenciaba de todo el resto. Ahora, muchos años después de esta experiencia, extraño ese sentimiento y me queda claro que el verdadero desafío es que todos podamos llegar a ser en algún momento capaces de hacer que cada cosa que hagamos sea extraordinariamente inolvidable.
