La pasión en el trabajo es algo que contagia. Definitivamente aquel que da un 120% de su energía, que está atento a las oportu
nidades, que aporta constructivamente, que trabaja siempre en equipo y que nunca se olvida de compartir los logros es digno de destacar.
No es habitual toparse con estos apasionados. Muchas veces, erróneamente, son tildados de naif, de figurones o hasta de tener demasiado puesta la camiseta de la empresa. Acá está el problema: confundir compromiso y motivación con satisfacción con el trabajo. En este sentido creo que está claro que el nivel de satisfacción, el hecho de sentirse reconocido, de estar conforme con las condiciones laborales, suma y ayuda nivel general de apasionamiento ( si se me permite usar este término). Nunca voy a olvidar a un compañero mío de trabajo que tenía una oficina fea, con poca ventilación y espacio. No era el gerente mejor remunerado y tenía que pelear mucho los ascensos y mejoras suyas y de su equipo. Pero era quien siempre ayudaba para que todos pudieran tener su minuto de gloria, alentaba y enseñaba a los que recién ingresaban a la compañía. Era el compañero ideal porque esto lo acompañaba de un gran conocimiento, experiencia y generosidad.
La capacidad de convertir lo ordinario en extraordinario, tal como afirma Mark Sanborn, en su libro El Factor Fred, es lo que evidentemente lo diferenciaba de todo el resto. Ahora, muchos años después de esta experiencia, extraño ese sentimiento y me queda claro que el verdadero desafío es que todos podamos llegar a ser en algún momento capaces de hacer que cada cosa que hagamos sea extraordinariamente inolvidable.

No cabe duda que resulta sumamente motivador escuchar de primera mano la experiencia de aquellos que lograron cumplir su sueño, tienen su propio emprendimiento o han seguido su deseo desarrollando de manera exitosa su carrera profesional trabajando para una empresa o institución.
Este tipo de testimonio resulta determinante, especialmente cuando la audiencia está compuesta por jóvenes con mucho entusiasmo pero un poco desorientados, como suele suceder hoy en día. Por eso son rescatables iniciativas como la llevada a cabo la semana pasada en la Universidad CAECE sede Mar del Plata, donde se desarrolló la segunda edición del Día de la Empresa. Esta jornada precisamente estuvo dirigida a alumnos, graduados y jóvenes que pudieron escuchar y debatir sobre el mercado laboral, inserción, desarrollo de carrera y oportunidades laborales junto a empresas y consultoras de la ciudad.
Además de contar con el testimonio de empresarios como Renato Rosello y Nicolás Marquevich de Rollpix, Lorena Dercole de la agencia Tálamo, Cecilia Perez de Trading Places o Julián García de Congresos Internacionales, entre otros, los participantes tuvieron la posibilidad de incorporar herramientas que seguramente los ayudarán y guiarán en la búsqueda laboral.
María del Mar Rodriguez de Counseling Laboral, Solange Saint Bonnet de Manpower, Mónica Sánchez y Perez de MYF Consultora, Patricia Mouzo y Valeria Capdeville de Answers Group compartieron sus conocimientos y riquísima experiencia en temas como el mercado laboral marplatense, marketing personal para la búsqueda laboral y preparación de CV.
Como siempre, hay algunas cosas con las que uno está más o menos de acuerdo, pero en algo coincidimos la mayoría y es que cuando de buscar tu camino se trata, es primordial contar con un plan, objetivos y una buena dosis de confianza. Para ello hay que prepararse y un primer paso es escuchar las experiencias de quienes ya lo han vivido y comparten sus vivencias con el fin de alentar y contagiar la pasión que, en definitiva, es lo que moviliza y marca la diferencia.
Hay claros ejemplos de exitosos empresarios o comerciantes que no necesariamente transitaron por la univesidad o educación terciaria. Pero sin duda profundizar y adquirir conocimientos y herramientas de management, finanzas, o técnicos son fundamentales para crecer organicamente.
En el artículo Entrepreneurs exitosos: ¿Cómo crear empresas exitosas?, se resumen algunas de las características comunes en todos los emprendedores que lograron superar sus propios sueños. Y lo más importante termina siendo la capacidad de liderazgo y el hecho de enfocarse en las metas más allá de la opinión ajena.
El Global Entrepreneurship Monitor GEM 2007 (estudio liderado por las escuelas de negocios Babson College, London Business School y en la Argentina el IAE-Universidad Austral) midió la actividad emprendedora en 42 países que agrupan más de la mitad de la población mundial, en el capítulo Argentina afirma que el índice total de la actividad emprendedora en sus primeras etapas (empresas nacientes y nuevas) fue del 14,4% habiendo registrado un importante
aumento respecto al 10,24% del 2006. Esta tasa ubica a la Argentina nuevamente entre los diez países más emprendedores de los incluidos en GEM 2007. Este valor se encuentra por encima del promedio general de los países GEM que es 12,3%, y por debajo del promedio de América Latina que es 17,3%.
años) está involucrado en algún tipo de actividad emprendedora. La proporción de la actividad de emprendedores motivados por la necesidad midió el 32,2% en el 2007, con un incremento importante respecto al 25,8% en el 2006 (cerca del 30% en el 2005, 28.9% en el 2004 y una marcada diferencia del 50% del 2002 y el 40% del 2003). Esto significa que más del 60% de los emprendedores argentinos están basados en la oportunidad. En el 2007, y por primera vez después de la crisis, estamos ante un aumento de los emprendedores por necesidad, que se traduce en un aumento general de la tasa de actividad emprendedora en edad temprana. El informe plantea que será necesario estar muy alerta a la evolución de estos indicadores que pueden estar reflejando una percepción de incertidumbre creciente de la población sobre la situación económica futura, motivada por temores de inflación creciente, entre otros.
También es fundamental que participen de los encuentros en los cuales se congreguen emprendedores e inversores. Por ejemplo: Start me up Argentina,



